Una buena dosis de paciencia y tiempo

Una buena dosis de paciencia y de tiempo es justamente lo que se necesita para fomentar actitudes positivas en nuestro loro mascota.

Se dice que los primeros años de vida son vitales. Que incluso, la actitud y aptitud de nuestro loro mascota será el resultado del aprendizaje en los primeros meses de vida, de la interacción o no con otros de su misma especie, y de la relación (de dependencia o independencia) que establece con las personas. Pero, ¿y una vez pasan estos meses?sinceramente yo diría que esta idea esconde una gran verdad pero también muy relativa. Creo que los errores o aciertos de estos primeros meses marcan muchos rasgos, pero las experiencias a lo largo de los posteriores muchos más años, van matizando el comportamiento e influyendo en su aprendizaje.

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Intentando que diga algo más que “HOLA”

 

“El loro se paseaba triste y pensativo por las almenas de la torre más alta del castillo. Era un loro viejo y, por viejo, quizá también sabio. Así, había conseguido aquella sabiduría que sólo se adquiere con la tristeza como amiga y la soledad como hogar. Aprendió a hablar con un pirata de barbas trenzadas y teñidas de añil, ya hace muchos años, cuando no era un loro viejo ni, quizá, sabio”.
Fragmento de Cuento Infantil
El loro que olvidó hablar, de Roberto Sánchez

Para alegría de muchos (y también puede envidia de otros), algunos loros son precoces en este aspecto y con tan solo unos pocos meses ya repiten el famoso “hola”. Y digo “envidia” porque en muchos casos por más esfuerzos que realice su cuidador su loro no imita vocablo alguno. Vamos a ver que podemos hacer en estos casos.

lorosholaLos loros son animales altamente sociables, tienen la necesidad de comunicarse con su entorno, siendo esto muy necesario para su supervivencia. Esa interacción es en sí misma un proceso. Y se dice que para que dicho proceso sea efectivo, debe de ser bidireccional. Debe contener un mensaje (que se codifica). Y si existen “ruidos” en el entorno, gran parte de la información se confunde. Por tal razón si queremos comunicarnos con nuestro loro debemos analizar el entorno, así como la función que cumple dicha comunicación.

En cuanto a la comunicación verbal, las recomendaciones de los expertos se centran en varios aspectos: paciencia, tiempo y asociación. Y además que todo esto se de en un marco, en el que el ave se encuentre en disposición. Pero sobre todo que la situación no sea estresante para el loro.

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Curiosidades lorunas

Hablando ayer con un amigo éste me decía: “¡haz un top! en plan 10 cosas que no sabias… eso suele gustar mucho a la gente, seguro que lo petas”. Pues bien, hoy no es el caso… 🙂

Peroooo… lo que si haré, es comentar cosas que me han ido sorprendiendo acerca de los loros a lo largo de estos años. Cosas con las que seguro que más de uno se sentirá identificado.

guacamayo azulLa primera es que da igual el tamaño del loro o la especie para que aprendan a hablar. Prácticamente podemos encontrar en cualquier parte del mundo, un ejemplar de la mayoría de las especies que ha aprendido a imitar palabras y hasta frases enteras. “Susanita tiene un ratón” del Amazonas llamado Brenda es ya vírico en Youtube y Facebook. Una vez conocí a un periquito australiano que decía frases bastante largas “el lorito tiene hambre” “ruuuuu agua para el lorito” (hombre, también he de decir que había que prestar bastante atención, pues su voz era minúscula y lo decía a una velocidad de vértigo). También hay que decir que da igual el tamaño o especie, puede que algunos nunca lo consigan por más “holas” y más optimista que sea su cuidador.

lorogrisAlgo triste e inquietante es el comportamiento de automutilación que llegan a presentar algunos loros (¡se arrancan con el pico sus propias plumas e incluso la piel!) ya sea por estrés, parasitos, o alguna enfermedad. Particularmente os digo que existe cierto miedo dentro de mi, miedo de un día llegar a casa y encontrar a Lana con “el pecho al aire”. Ante estos casos hay que acudir inmediatamente a un veterinario. Seguir leyendo

Un chico que ha sido domesticado por su loro mascota

Llevaba un tiempo con la idea rondándome la cabeza… pero no terminaba de decidirme.

Pero un día (parecido a muchos otro antes) decidí volver a entrar en una tienda de animales, y ese día fue diferente…

Lana5mesesEl día que la vi por primera vez, Lana tan solo tenía cinco meses. Se encontraba junto con un guacamayo azul y amarillo (Ara Ararauna) y un guacamayo de las alas verdes (Ara Militar). Volaba de un lado a otro y observaba con atención a todo aquel que pasaba cerca. Cuando le vi, me cautivó su mirada y esa cabecita que giraba de izquierda a derecha a modo de péndulo.

Dicen que las compras compulsivas son lo mío. Pero tenía claro que esta vez se trataba de abrir las puertas de mi vida, de hacerme responsable de la vida de otro ser  (que por cierto viven muchos años). Por ello aquel día me fui a casa con las manos vacías, tan solo con una ilusión y una duda.

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Una presentación

LanaymaizMiles de anécdotas se han tejido alrededor de como cuidar a un loro mascota. Algunos comentan que el “pan con vino” permite que las palabras fluyan fácilmente (por cierto para aquellos que tengan curiosidad, no mal gastéis ese vaso de vino, pues no hay relación beneficiosa alguna entre el alcohol y los loros). Otros les dejan detrás de los barrotes de una minúscula jaula a como si de un adorno más de la casa se tratara. Pero unos cuantos (y cada día más) aman a estas maravillosas aves, y no escatiman en esfuerzos para hacer felices a los que consideran parte de su familia.
Loros del Maíz son pensamientos de un chico que ha sido domesticado por su loro mascota.